16/5/17

Un estudio plantea dudas sobre la aspirina en dosis baja para las mujeres menores de 65 años [16-5-17]


Un estudio plantea dudas sobre la aspirina en dosis baja para las mujeres menores de 65 años

Los beneficios para la reducción de las enfermedades cardiacas y el cáncer son más claros en las mujeres mayores, pero el uso debe ser individualizado, plantean los expertos


Aunque una aspirina de dosis baja podría reducir los riesgos de sufrir enfermedades cardiacas y cáncer de colon, las desventajas parecen superar a los beneficios en muchas mujeres, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

En las mujeres menores de 65 años, los investigadores encontraron que tomar una aspirina de dosis baja durante años reducía los riesgos de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular (ACV) y cáncer de colon ligeramente.

Pero también hallaron que el beneficio se veía contrarrestado por un aumento en el riesgo de sangrado gastrointestinal importante, suficientemente grave como para que una mujer acabe en el hospital.

El panorama mejoraba en las mujeres a partir de los 65 años. La aspirina también aumentaba su riesgo de sangrado, pero los beneficios contra la enfermedad cardiaca y el cáncer de colon eran de mayor magnitud, informaron los investigadores.

El estudio aparece en la edición en línea del 4 de diciembre de la revista Heart.

Muchas personas han oído que una aspirina de dosis baja es buena para el corazón, y quizá crean que es buena idea tomar un poco cada día. Pero la realidad es mucho más compleja, comentó el Dr. John Erwin, cardiólogo del Hospital Conmemorativo Scott & White de Temple, Texas.

"No hay duda de que la aspirina puede salvarle la vida a las personas que ya han sufrido un ataque cardiaco", dijo Erwin, que no participó en el nuevo estudio.

Para esas personas, explicó, una aspirina diaria (si la recomienda el médico) puede ayudar a prevenir un segundo ataque cardiaco u otras complicaciones cardiovasculares.

Pero las cosas son menos claras cuando se trata de la prevención de un primer ataque cardiaco o cualquier otra enfermedad, lo que los médicos denominan "prevención primaria". Aún no está claro qué personas son las que obtendrían un beneficio que superara los riesgos de la aspirina, como úlceras, sangrado estomacal e incluso sangrado en el cerebro.

"Ha sido un gran enigma para nosotros durante años", dijo Erwin. "Cuando se trata de la prevención primaria, hay relativamente pocos pacientes que obtendrán un gran beneficio. Y siempre está el riesgo de sufrir daños".

La idea de usar la aspirina en dosis baja para la prevención primaria ha recibido cierto impulso de investigaciones que muestran que quizá también reduzca el riesgo de cáncer de colon. Pero muchos expertos médicos siguen instando a la precaución.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society) desaconseja a las personas tomar el fármaco con el fin exclusivo de evitar el cáncer. De forma similar, la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) recomienda que solo las personas con un "riesgo alto" de ataque cardiaco consideren tomar aspirina.

Por otro lado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. recientemente se mostró en contra de usar la aspirina para la prevención de los primeros ataques cardiacos y ACV, citando los daños potenciales.

Según Nancy Cook, una de las investigadoras del nuevo estudio, los riesgos podrían no valer la pena para las mujeres menores de 65 años.

"Probablemente no tomaría una aspirina a menos que tuviese un riesgo muy alto de enfermedad cardiovascular o cáncer de colon", apuntó Cook, profesora de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y del Hospital Brigham & Women's, en Boston.

Los hallazgos se basan en un ensayo clínico con casi 28,000 mujeres que estaban en su gran mayoría sanas y que eran relativamente jóvenes, con una edad promedio de unos 55 años, al inicio del estudio. Fueron asignadas al azar a tomar una aspirina de dosis baja (100 mg) o un placebo cada dos días.

Durante los 15 años siguientes, más o menos el 11 por ciento de las mujeres de ambos grupos contrajeron cáncer, sufrieron un ataque cardiaco o un ACV, o murieron por causas cardiovasculares, según el estudio. Las mujeres que tomaron aspirina observaron una reducción pequeña en las probabilidades de problemas cardiovasculares o cáncer de colon, pero a expensas de un aumento en el riesgo de sangrado gastrointestinal, hallaron los investigadores.

Ese precio fue claro entre las mujeres menores de 65 años.

Los investigadores calculan que por cada 133 mujeres que tomen aspirina durante 15 años, una sufriría un episodio de sangrado gastrointestinal mayor, suficientemente grave como para ameritar una estadía en el hospital. Y una de cada 29 mujeres sufriría problemas menos graves: una úlcera estomacal o un sangrado leve en el tracto gastrointestinal.

En comparación, 709 mujeres tendrían que tomar aspirina para prevenir un caso de cáncer de colon, y 371 tendrían que tomar el fármaco con regularidad para evitar una complicación cardiovascular, según el estudio.

Pero el panorama cambió a medida que las mujeres envejecían. Entre las que tenían a partir de 65 años, 29 tendrían que tomar aspirina a largo plazo para prevenir un caso de enfermedad cardiovascular o cáncer.

"Para las mujeres de esa edad, quizá valga la pena considerar tomar una aspirina", dijo Cook.

Pero tanto Cook como Erwin enfatizaron que la decisión en última instancia depende de los factores de riesgo personales de una mujer.

Erwin apuntó que las mujeres en este estudio en general estaban sanas al principio. "No se esperaría ver un gran beneficio en un grupo sano", anotó.

Entre las mujeres con factores de riesgo importantes de enfermedad cardiaca, como diabetes o hipertensión, la aspirina podría resultar más beneficiosa, planteó Erwin. De forma similar, las mujeres con factores de riesgo de cáncer de colon, como unos antecedentes familiares potentes, podrían obtener un mayor beneficio, según Cook.

"Al final, las personas deben tener una conversación cuidadosa sobre los beneficios y riesgos potenciales con un médico en el que confíen", señaló Erwin.
   

14/3/17

Los senos densos aumentan el riesgo de recurrencia del cáncer [14-3-17]


Los senos densos aumentan el riesgo de recurrencia del cáncer

Sin embargo, el estudio dejó en el aire a qué se debe

Un estudio reciente halla que tras una lumpectomía, las mujeres que tienen senos muy densos tienen un mayor riesgo de recurrencia del cáncer en el seno afectado.
La densidad del seno ya se había relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, y los expertos sospechan que los senos muy densos también podrían estar relacionados con un mayor riesgo de recurrencia del cáncer en el lugar del cáncer original tras una lumpectomía.

El estudio canadiense, que consistió en un seguimiento de diez años y que aparece en la edición en línea del 9 de noviembre y en la edición impresa del 15 de diciembre de la revista Cancer, sugiere que esas sospechas son correctas.

"Este ensayo es interesante porque analiza un periodo de tiempo muy largo", apuntó la Dra. Christy Russell, profesora asociada de medicina en la Facultad de medicina Keck de la Universidad del Sur de California y vocera de la Sociedad Estadounidense del Cáncer. "El estudio es muy interesante porque nos dice que si no se hace radioterapia después de una lumpectomía, la densidad mamaria juega un gran papel en la recurrencia del cáncer en el mismo seno".

En estos momentos, la radioterapia se administra por lo general después de la cirugía de conservación de la mama, o lumpectomía.

Pero no todas las 335 pacientes del último estudio se sometieron a radioterapia después de la lumpectomía para tratar su cáncer de mama invasivo. Los investigadores, liderados por el Dr. Steven Narod, profesor de la Facultad de salud pública Dalla Lana del Instituto de Investigación Universitaria de la Mujer de la Universidad de Toronto, evaluaron los expedientes médicos de las mujeres que se había sometido a una lumpectomía entre 1987 y 1998. Luego les dieron seguimiento a estas mujeres durante diez años para ver cuáles tenían recurrencia del cáncer en el mismo seno.

Los investigadores clasificaron las mujeres en tres grupos, según la densidad del seno: bajo, intermedio y alto. La media de edad para cada grupo era: 63 años para el grupo de baja densidad; 58 para el grupo intermedio; y 55 para el grupo de alta densidad.

En general, los expertos calculan que las mujeres que tienen cáncer de mama invasivo y que son tratadas con cirugía de conservación de la mama y radioterapia, el estándar actual de la atención, tienen un riesgo de recurrencia de 10 por ciento en el mismo seno a diez años.

En el nuevo estudio, las mujeres con la mayor densidad tenían el riesgo más elevado de recurrencia, hallaron los investigadores. Durante el periodo de diez años de seguimiento, las que estaban en la categoría de alta densidad mamaria tenían una probabilidad de 21 por ciento de recurrencia del cáncer en el mismo seno, mientras que las que tenían los senos menos densos se enfrentaban a una probabilidad de apenas cinco por ciento.

No todas las mujeres del estudio se sometieron a radioterapia después de la lumpectomía. Cuando el equipo de Narod comparó la recurrencia entre las mujeres que se habían sometido a radioterapia y las que no, encontró que el 22 por ciento de las que no recibieron radioterapia habían tenido recurrencia, pero el cáncer sólo recurrió en el diez por ciento de las que recibieron radioterapia.

Las mujeres con senos muy densos que no recibieron radioterapia tenían un riesgo 40 por ciento mayor de recurrencia, pero ninguna de las 34 mujeres con baja densidad mamaria y que no recibieron radioterapia tuvieron recurrencia del cáncer en el mismo seno.

Los resultados son para la recurrencia local, "y no por la recurrencia distante o la muerte", apuntó Narod.

Narod espera repetir los hallazgos y "encontrar qué ocurre con la densidad mamaria que explique este fenómeno".

Los resultados del estudio plantean dos preguntas, de acuerdo con Russell. "Si usted se somete a una lumpectomía y tiene poca poca densidad [mamaria], la pregunta es si puede evitar la radioterapia.

El otro punto [que plantean los nuevos hallazgos] es que se están desarrollando nuevas técnicas de radioterapia, mucho más localizadas [que la radioterapia tradicional de los senos]", apuntó. Las mujeres que tienen senos de alta densidad quizá puedan optar por la radiación completa del seno, sugirió Russell.

Todas las mujeres del estudio tenían cáncer de mama invasivo, agregó Russell, así que los hallazgos no aplican para los cánceres no invasivos o que están en las primeras fases.

Es probable que la mayoría de las mujeres desconozca la densidad de sus senos, apuntó Narod. Pueden preguntarle a su médico, aunque se necesitan más estudios sobre esta relación, dijo.
 

11/3/17

Salud femenina: nuevos escenarios demandan nuevos cuidados

Salud femenina: nuevos escenarios demandan nuevos cuidados

 Su bienestar está condicionado por situaciones individuales y sociales. Los hábitos, la sobrecarga de trabajo y la mayor exposición a situaciones estresantes impactan en el cuerpo y en la mente. Recomendaciones para prevenir y sentirse mejor.

lavoz.com.ar

La exposición a diversas y nuevas situaciones estresantes pone en riesgo el bienestar físico y psicológico de las mujeres. Sostener el cuidado de la familia, enfrentar la sobrecarga laboral o el desempleo, los nuevos y dinámicos estilos de vida y exigencias demandan cuidados y controles específicos.

“Existen condiciones y problemas propios de la mujer referidos al embarazo, la menopausia y los órganos femeninos. Y aunque las mujeres y los hombres tienen problemas similares de salud, el modo en que se presentan o desarrollan, y la frecuencia de algunas enfermedades en las mujeres pueden ser diferentes. Por ejemplo, la mujer tiene más probabilidad de mostrar signos de ansiedad o depresión, de padecer osteoartritis, o de tener infecciones del tracto urinario”, dice el médico clínico Marcelo Yorio, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Un 20 por ciento de argentinos y argentinas padecen alguna enfermedad mental y, de ese porcentaje, la mayoría son mujeres, cuenta el licenciado en Psicología Iván Santucho. ¿Por qué? Aclara que hay muchas razones que explican esta realidad. Sobresale el hecho de que las mujeres participan de “un mayor número de acontecimientos estresantes”.

Entre los factores que contribuyen a padecer enfermedades mentales hay causas sociales como el desempleo, la sobrecarga laboral o la exposición a violencia psicológica o física. Además, están los factores de riesgo individuales (alteraciones genéticas, bajo peso al nacer, mala salud física, déficit en habilidades sociales o pobre autoestima). Factores del ámbito familiar y lo transitado en la escuela (bajo rendimiento, relaciones conflictivas, violencia escolar o social, entre otras) también influyen.

Santucho agrega que existen los eventos “gatillantes”. Se trata de situaciones –como sufrir abuso físico, sexual, emocional, la muerte de un familiar o quedarse sin empleo, entre otros– que pueden desencadenar algún trastorno.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades no transmisibles son responsables del 75% de las muertes en el mundo. Se trata de patologías cardíacas, accidentes cerebro vasculares, enfermedades respiratorias crónicas, accidentes, diabetes, etcétera.

María Elena Fontana, médica nutricionista del centro Psiclo, señala que además de la predisposición genética, los hábitos y el actual estilo de vida son las principales causas de padecer una de esas enfermedades. “Mala alimentación, consumo de alcohol, tabaquismo, falta de actividad física, estrés crónico y la alteración en el ritmo del sueño son una constante. La mujer está sometida a una mayor tensión debido a la creciente responsabilidad laboral y la crianza de los hijos. A esto debe sumarse la exigencia social de responder a ciertos cánones de belleza”, señala y agrega que la falta de tiempo y el exceso de responsabilidades generan situaciones de ansiedad y angustia que llevan a buscar alternativas de gratificación sin priorizar la salud. “Por eso, en las últimas décadas han crecido exponencialmente la obesidad, la bulimia, la anorexia y otros trastornos inespecíficos, que no siempre son reconocidos”, advirtió Fontana.


Para estar bien

Tener hábitos alimentarios saludables es una recomendación reiterada. Para ello, “es necesario organizarse, planificar las comidas de manera diaria o semanal, respetar al menos cuatro comidas diarias (desayuno, almuerzo, merienda y cena), incluir todo tipo de alimentos en porciones controladas, y privilegiar alimentos nobles y evitar los ultraprocesados. Tampoco hay que caer en dietas de moda o fanatismos alimentarios mediáticos, es necesario controlar el consumo de alcohol – ya que las mujeres tenemos menos capacidad de metabolizarlo que los hombres-, especialmente, evitar bebidas blancas con jugos o gaseosas azucaradas”, recomienda Fontana.

Enfatiza que es necesario respetar momentos de descanso y de esparcimiento, hacer alguna actividad física de manera regular –en lo posible, al aire libre– y desarrollar actividades que nos den placer: deportes, arte, actividades sociales o terapia antiestrés. Además, sugiere “no llevarse trabajo al hogar y ¡permitirse disfrutar!”, aconseja.

Para hacerle frente a otro de los hábitos indeseados como el tabaquismo, la neumonóloga Susana Vanoni dice las del ministerio de Salud: “si no fuma, no inicie; si fuma, abandone definitivamente; proteja a los suyos, declare su casa y auto libres del consumo de tabaco. Es imperativo agregar que se puede dejar de fumar con ayuda médica adecuada, que no hay que recurrir al cigarrillo electrónico y recodar que no existe un truco de magia que sirva para dejar de fumar”.

A la lista de sugerencias, Yorio agrega que para conservar la salud hay que realizar visitas periódicas al médico de cabecera, “al menos una vez al año cuando para lo que conocemos como un chequeo médico; o bien, con la frecuencia requerida por el profesional si se trata de una patología controlada. Eso, en la mayoría de los casos permite solucionar el problema o reducir significativamente el riesgo de una mala evolución o complicaciones.

Las pruebas de detección buscan enfermedades antes que aparezcan los síntomas, de la misma manera que un examen médico periódico, que, de acuerdo al sexo y la edad, busca alertas para una actuación específica”, dice.


Factores de protección


No todos los factores son de riesgo, aclara Santucho: “También están los factores que protegen. Entre ellos, realizar actividad física de modo regular. Es tan efectivo como un antidepresivo para el control de los síntomas de la depresión y de igual impacto para prevenir recaídas. El ejercicio reduce los sentimientos de estrés y sus efectos perjudiciales. También contribuye a la mejora del autoconcepto”, dice el psicólogo.

3/11/16

No solo de amor sufre el corazón de las mujeres [3-11-16]

No solo de amor sufre el corazón de las mujeres

El infarto y los accidentes cerebrales son la primera causa de muerte. Los cardiólogos lanzan un nuevo llamado.

Cerca de 200.000 colombianos mueren cada año. El 40 por ciento corresponde a mujeres. Y, de acuerdo con las cifras preliminares del Dane, la principal causa de estas muertes, en hombres y mujeres, está integrada por los accidentes cardio y cerebrovasculares.


De hecho, a estos accidentes se les atribuye el 27 por ciento del total de las muertes, mientras que, a la violencia –que hasta hace dos años ostentaba la poco honrosa calificación de principal culpable de muertes, se le da el segundo puesto. Con un total del 15 por ciento de las defunciones.


Lo que sorprende en estas cifras es que también en las mujeres el corazón es protagonista principal de los accidentes fatales, seguido por el cerebro, con datos adicionales que no dejan tampoco de causar extrañeza: contrariamente a lo que había sucedido hasta ahora, estos accidentes ya no se registran de manera exclusiva entre mujeres que han pasado la edad de la menopausia. Ocurren igualmente en mujeres jóvenes, que se encuentran entre la tercera y cuarta década de sus vidas.


A estas mujeres, las identifican algunas características comunes: suelen ser profesionales o están plenamente comprometidas con el mundo laboral, llevan grandes responsabilidades, afrontan vidas cotidianas con altas dosis de estrés y suelen agregar a sus obligaciones laborales las del hogar.


Sin determinar el porcentaje, ni tampoco el estrato social, se establece que una alta proporción de ellas son cabeza de familia.


Estas consideraciones llevan nuevamente a los cardiólogos a hacer un llamado de alerta. Para hombres y mujeres, éste les recuerda que los primeros y principales factores de riesgo para el infarto o el accidente cerebrovascular son la hipertensión arterial y los niveles altos de colesterol y triglicéridos.


A las mujeres, los cardiólogos las invitan a ponerle cuidado a sus corazones aun antes de llegar a la edad adulta. El infarto dejó de ser exclusivo (o casi) de los adultos jóvenes y mayores para extenderse a las mujeres, cualquiera que sea su edad.


Los estudios reiteran que el corazón de las mujeres difiere del de los hombres no sólo en algunas de sus características sino, sobre todo, en la forma como reacciona ante las enfermedades. Es así como, durante el primer año después de ocurrido un infarto, mueren más mujeres que hombres (28 por ciento frente al 8 por ciento respectivamente).


Los datos suministrados por la médica Soraya Montoya, del Instituto de Cardiología Fundación Cardioinfantil, indican así mismo que un 35 por ciento de las mujeres que sobreviven al primer ataque tienen riesgo de hacer un segundo episodio, frente al 18 por ciento de los hombres en iguales condiciones.


Para el doctor Daniel Charria, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología, los hábitos de vida de las mujeres hoy han cambiado fundamentalmente. Al igual que los hombres, manejan grandes niveles de estrés que se derivan de sus obligaciones laborales cotidianas y de las dificultades económicas que, con frecuencia, deben afrontar.

Factores que generan mayor riesgo

Respecto a los riesgos que enfrentan las mujeres, el cardiólogo Enrique Melgarejo recuerda que el tabaquismo y otros factores anulan la barrera hormonal mediante la cual las mujeres reciben protección cardíaca gracias a los estrógenos que sus organismos secretan. Y esto es lo que las hace aun más vulnerables a los accidentes cardiovasculares en edades tempranas.

En la población masculina tienen especial importancia el control de la hipertensión arterial, el manejo de la diabetes y la nivelación de las cifras de colesterol y triglicéridos. Como lo reitera el cardiólogo Charria, ante la altísima incidencia de accidentes cardio y cerebrovasculares en el mundo, las autoridades sanitarias implementaron el concepto de Riesgo Global para analizar la amenaza que cada persona tiene de verse enfrentada a una enfermedad cardíaca o cerebral. En este enfoque de prevención, para hombres y mujeres, se ha diseñado una tabla de riesgos que los hacen más o menos propensos a sufrir de una enfermedad o un accidente de corazón o cerebro. En esa tabla, los principales riesgos incluyen: Obesidad, hipertensión, diabetes, sedentarismo, tabaquismo, colesterol y triglicéridos altos, tensión nerviosa, depresión, consumo exagerado de alcohol y uso de anticonceptivos (para mujeres).

1/11/16

Con la terapia hormonal, los senos sensibles podrían ser señal de riesgo de cáncer [1-11-16]


Con la terapia hormonal, los senos sensibles podrían ser señal de riesgo de cáncer

El síntoma podría justificar una reevaluación del tratamiento, según sugirieron los expertos

Un estudio señala que la sensibilidad de los senos de las mujeres que usan terapia de reemplazo hormonal con estrógeno y progestina podría señalar más probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

Las mujeres que tomaron estrógeno con progestina y refirieron que se desarrollaba sensibilidad en los senos luego de comenzar la terapia hormonal tenían 48 por ciento más probabilidades de desarrollar cáncer de mama invasivo que las mujeres que usaban terapia hormonal que no experimentaron sensibilidad en los senos.

Los investigadores aseguraron que hacen falta más estudios antes de que pudieran recomendar que las mujeres que experimenten este síntoma deben suspender el uso de hormonas. Pero las mujeres que desarrollaron sensibilidad en los senos quizá deseen revaluar si las hormonas son realmente necesarias para controlar sus síntomas de menopausia.

"Es demasiado pronto para pedirle a las mujeres que dejen de usar terapia hormonal, pero es algo que las mujeres deben considerar al sopesar los riesgos y los beneficios", aseguró la Dra. Carolyn J. Crandall, autora líder del estudio, profesora clínica de medicina interna general e investigación sobre servicios de salud de la facultad de medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles.

"La sensibilidad de los senos es un síntoma que podría ser un marcador de riesgo para el cáncer de mama", dijo.

El estudio aparece en la edición del 12 de octubre de Archives of Internal Medicine..

Los investigadores usaron datos de la Iniciativa de Salud Femenina (Women's Health Initiative) un estudio federal emblemático que se suspendió en 2002 cuando los investigadores determinaron que la terapia de reemplazo hormonal aumentaba el riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular y cáncer de mama invasivo.

Desde entonces, se ha recomendado a la mayoría de las mujeres que deben usar terapia de reemplazo hormonal, que ahora los médicos llaman terapia hormonal menopáusica, bien sea de ningún modo o con la menor duración posible para superar los síntomas más incómodos de la menopausia, generalmente los sofocos, señaló Crandall. Se recomienda intensamente a las mujeres que eviten tomar hormonas durante más de cinco años, cuando el riesgo de cáncer de mama se duplica.

En el nuevo estudio, más de 8,500 mujeres tomaron estrógeno más progestina y más de 8,100 un placebo. Se sometió a las participantes a una mamografía y a un examen de mama al comienzo del ensayo y luego cada año.

Al año, las mujeres que usaron la terapia combinada tuvieron tres veces más probabilidades de informar que experimentaban sensibilidad en los senos, en comparación con las que usaron un placebo. Cerca del 36 por ciento de las mujeres de la terapia hormonal informaron sobre sensibilidad en los senos que antes no tenían, en comparación con el 12 por ciento de las que tomaron un placebo.

Durante los 5.6 años de seguimiento, al 0.6 por ciento de las mujeres que informaron sobre una sensibilidad que antes no tenían se le diagnosticó cáncer de mama cada año, en comparación con el 0.36 por ciento de las que tomaban hormonas y no experimentaron sensibilidad.

Los investigadores no están seguros de por qué algunas mujeres que usan terapia hormonal desarrollan cáncer de mama mientras que otras no, aunque la sensibilidad de los senos podría dar una idea, opinó Crandall. La sensibilidad podría ser señal de que las células mamarias se están multiplicando rápidamente. La proliferación celular es un factor de riesgo para el cáncer.

La Dra. Mary B. Daly, directora del Programa de evaluación personalizada del riesgo de cáncer del Centro oncológico Fox Chase de Filadelfia, opinó que los hallazgos del estudio, que describió como bien hecho, deberían estimular a las mujeres y a sus médicos a revaluar la necesidad de reemplazo hormonal si se desarrolla esa sensibilidad.

Aún así, las diferencias individuales, la razón por la que esto sucede a algunas mujeres y no a otras, aún no se entiende bien, aseguró Daly.

"Algunas mujeres que inician terapia hormonal podrían tener células mucho más receptivas, o más sensibles, a ella, mientras que otras deben ser más resistentes", aseguró Daly. "Algo debe ser distinto en el tejido mamario para que sea más o menos receptivo a las hormonas. Sería fabuloso si pudiéramos establecer qué".

Las mujeres del estudio estaban tomando dosis diarias de estrógeno equino conjugado oral (0.625 mg) más acetato de medroxiprogesterona (2.5 mg).

Los hallazgos solo aplican para las mujeres que toman terapia combinada, no para las que se han sometido a histerectomía y solo toman estrógeno, señaló Crandall.

En una declaración, Wyeth Pharmaceuticals, fabricante de la terapia de estrógeno y progestina Prempro, consideró que el estudio era "interesante", pero agregó que "la sensibilidad mamaria no es un factor de riesgo establecido del cáncer de mama". Según el laboratorio, hasta la cuarta parte de las mujeres que toman terapia hormonal combinada desarrollarán algo de sensibilidad en la mama, por lo general transitoria. El laboratorio también anotó que el aumento "ligero" en el riesgo de cáncer de mama para las mujeres que usaban la terapia combinada y las que usaban el placebo "ya se había informado y se incluyó en la información de prescripción (etiqueta) de Prempro".

29/10/16

La menopausia también puede ser la mejor época

La menopausia también puede ser la mejor época

Los ginecólogos están de acuerdo en que se trata de una etapa compleja en la que hay que cuidarse más. Sin embargo, dejan claro que hoy es posible vivirla de manera saludable


elobservador.com.uy

Durante siglos, la menopausia fue entendida como un signo de decrepitud para las mujeres, una pérdida de fortaleza al finalizar su innata capacidad reproductiva. Afortunadamente, en pleno siglo XXI, la sociedad comprende que solo es una etapa de cambio.

"Antes se pensaba que tener la menopausia era 'ser vieja'. Evidentemente, hoy la mujer menopaúsica puede estar en la mejor época de su vida", explica a Sinc Pluvio Coronado Martín, ginecólogo español.

Hasta ahora, era un proceso natural que sencillamente 'había que pasar'. Hoy, las mujeres saben que conlleva una serie de alteraciones en su calidad de vida, pero que se pueden aliviar. Por eso, los expertos son testigos de cómo la menopausia es un motivo de consulta creciente.

No obstante, según Raquel Rodríguez Rabanal, ginecóloga también en un prestigioso hospital madrileño, "se oculta porque siempre se ha relacionado con cambios negativos, tanto físicos como de carácter".


Sofocos e insomnio


Un final que no está libre de contratiempos. El declive de las hormonas conlleva la presencia de ciertos síntomas. "Sobre todo en la fase de cambio, luego el cuerpo es listo y se restablece", apunta Menéndez. "Puede resultar banal, sin embargo, hay un porcentaje que lo pasa realmente mal. El 70% se ve afectado y, de ahí, un 25% ve muy reducida su calidad de vida".

La bajada de estrógenos ocasiona sequedad vaginal y disminución del deseo en algunas mujeres, lo que provoca que la vida sexual se vuelva 'incómoda'. Es más, lleva consigo un mayor riesgo de involución del aparato genital (lo que se conoce como atrofia genital), que supone más infecciones.

Además, uno de los síntomas más peligrosos es el mayor riesgo de osteoporosis y de enfermedades cardiovasculares, como el infarto. Sin olvidar los temidos sofocos.

"Cuando los ovarios dejan de ejercer su función es común que muchas mujeres padezcan síntomas vasomotores. Este cuadro consiste en la aparición de sofocos y sudores nocturnos que originan insomnio y ansiedad", apunta Plácido Llaneza, ginecólogo y presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).


Mujeres que viven su mejor momento

Más allá de encontrar los últimos y más efectivos tratamientos, "es esencial conseguir que la paciente acepte psíquicamente que la menopausia es una etapa fisiológica de la vida", añadió Mariano Durán.

"Hace 50 años la mujer no trabajaba fuera del hogar, tenía una labor muy importante en el control de la vida familiar y vivía la menopausia de otra forma. Hoy el papel de la mujer es totalmente distinto, a esa edad muchas están en su mejor momento vital y es de esperar que pasen un largo período de tiempo en la etapa posmenopáusica", apunta Llaneza.

Aunque hay variaciones étnicas y culturales en el modo de enfrentar la menopausia, los profesionales deben anticiparse a los efectos y hablarles de los tratamientos para prevenir los síntomas. La mujer en la menopausia representa un porcentaje de pacientes muy amplio y cada vez más concienciado con su salud.

Por eso demandan terapias eficaces.


La receta para superar con éxito este periodo parece sencilla, al menos para Pluvio Coronado: "Estilo de vida saludable, con dieta sana y ejercicio; acudir a un especialista que conozca bien la etapa; y aplicar los tratamientos que sean necesarios". La mejor época de la mujer no entiende de edad.

27/9/16

Los cólicos menstruales podrían alterar los cerebros de las mujeres [27-9-16]


Los cólicos menstruales podrían alterar los cerebros de las mujeres

Un estudio sugiere que los cambios en la materia gris podrían contribuir a una peor experiencia del dolor en general


Con frecuencia, los cólicos menstruales se consideran una mera molestia, pero una investigación reciente sugiere que este sufrimiento mensual podría alterar los cerebros de las mujeres.

Investigadores de Taiwán usaron un tipo de escáner cerebral conocido como morfometría basada en vóxel optimizado para analizar la anatomía de los cerebros de 32 mujeres jóvenes que refirieron experimentar cólicos menstruales entre moderados y graves de forma regular durante varios años, y los de 32 mujeres jóvenes que no experimentaban dolor menstrual.

Incluso cuando no experimentaban dolor, las mujeres que habían referido sufrir cólicos intensos tenían anomalías en su materia gris (un tipo de tejido cerebral), señaló el Dr. Jen-Chuen Hsieh, autor del estudio y profesor de neurociencia del Instituto de Ciencias Cerebrales de la Universidad Nacional Yang-Ming de Taipéi, Taiwán.

Estas diferencias incluían reducciones anormales en el volumen de regiones del cerebro que se cree que tienen que ver con el procesamiento del dolor, el procesamiento sensorial de nivel superior y la regulación emocional, además de aumentos en regiones involucradas con la modulación del dolor y la regulación de la función endocrina.

Los investigadores señalaron que no se sabe exactamente cómo podrían afectar la forma en que las mujeres experimentan el dolor los cambios en el cerebro. Pero las anomalías cerebrales sugieren que el dolor menstrual podría tener similitudes con otras afecciones de dolor crónico en cuanto a que, con el tiempo, los ataques repetidos de dolor muy fuerte hacen que el cerebro sea inusualmente sensible al dolor, en efecto provocando que la experiencia del dolor empeore.

"Un bombardeo duradero al cerebro periférico puede provocar cambios plásticos en el cerebro central, como adaptación reactiva", explicó Hsieh. "También puede ser un mecanismo esencial que perpetúa la 'cronificación' del dolor", o sea, un mecanismo que puede convertir el dolor en una aflicción duradera.

El estudio aparece en la edición de septiembre de PAIN.

Los cólicos menstruales, el dolor en la parte baja del abdomen que ocurre cuando el útero se contrae durante la menstruación, es el trastorno ginecológico más común entre las mujeres en edad fértil, según la información de respaldo del artículo.

Karen J. Berkley, profesora emérita de neurociencia y psicología de la Universidad Estatal de Florida, apuntó que con frecuencia el dolor menstrual no se toma en serio.

"Este es uno de los primeros grupos en fijar la atención sobre los cólicos menstruales, el hecho de que esta afección puede tener un impacto en las vidas de las mujeres, y que se ve acompañada de cambios en la anatomía y función cerebrales", comentó Berkley.

Anteriormente, el equipo taiwanés reportó que las mujeres que sufrían de cólicos menstruales también tienen diferencias en la actividad cerebral observada mediante tomografía de emisión de positrones, otro tipo de escáner cerebral.

"En conjunto, estos dos estudios apuntan al hecho de que este dolor cíclico continuo en las mujeres no carece de importancia", enfatizó Berkley.

24/9/16

La salud se ve afectada por nuestra forma de pensar

«La salud se ve afectada por nuestra forma de pensar»

De Tienda lucha contra la tiranía de la operación biquini. Su vocación por ayudar a los demás, que materializa en el libro «Nacer conectado. Vivir consciente», se vuelca en su profesión de «coach life», cuyos mentores profesionales son Deepak Chopra, Joe Dispenza, De Martini, Eric Pearl, Wayne Dyer y Bruce Lipto. Ese espíritu inquieto la llevó a cursar una Licenciatura y Máster en Quiropráctica. Vive en constante búsqueda de cómo lo natural puede hacer feliz a la gente.

larazon.es

Hoy asistimos a una revolución en el concepto de mujer, en la que cada día se imponen modelos más reales. ¿Se quedará sólo en una moda o no son tan reales las mujeres «curvy», por ejemplo, entre otras?


-Para que la moda cambie deben darse dos componentes. Primero, debe haber una voluntad por parte de la industria que son los que imponen los modelos a seguir; así que la salud y la imagen de la mujer es un negocio, y cambiar esto requeriría el segundo componente. Que es que las mujeres se den cuenta de que el poder de dejarse influir lo pueden controlar ellas mismas.

-¿Por qué cree que las que nos exigimos más somos las propias mujeres?

-Por la obsesión de perfección que nos han inculcado desde la cuna. Las voces de nuestras antepasadas siguen vivas en nosotras, no hace tanto tiempo que las mujeres sólo debían ser bellas y cultivadas para casarse y servir en la sociedad. Ahora seguimos con esos patrones mentales en nuestra cabeza, pero es debido a que las mujeres sabemos cómo hacer las cosas perfectamente y en el fondo lo que deseamos es ser buenas en todo lo que realizamos. Por eso las que no están contentas se cortan, pegan e inyectan, para conseguir su ideal de perfección.

-¿Hasta qué punto afecta a la salud?


-Una mujer sin presión es una mujer feliz. Pero si sale a la calle y se encuentra revistas, carteles, vallas publicitarias llenas de «Photoshop», hará lo que sea, hasta dejar de comer, por parecerse al modelo que ve aceptado por la sociedad y, sobre todo, por el género al que quiera atraer como pareja. Esto conlleva un estrés mental que hace que el sistema inmune baje y así ya tenemos a la enfermedad campando a sus anchas en nuestras vidas. Además de que todo eso tiene consecuencias a nivel endocrino, cardiaco, circulatorio, psicológico. Los efectos secundarios de las operaciones en muchos casos resultan devastadores.

-¿Cómo podría llevarse una vida saludable, con deporte y comiendo bien, sin caer en la tiranía de la sociedad?


-Cambiando los valores de lo que es ser hermosa, primero, desde tu casa, el diálogo con tus hijas debe ser natural y en armonía con la naturaleza. La belleza la tienes porque eres físicamente única, y luego el alma de cada persona se refleja en su cara, en el brillo de su mirada, en su sonrisa, en sus gestos. Así que hay que cultivar la bondad y el conocimiento para ser hermosa por dentro y eso se verá reflejado hacia afuera. Los actos cotidianos de cocinar bien y nutritivo, andar 30 minutos a buen ritmo, subir y bajar escaleras, bailar en la cocina mientras haces la cena y beber mínimo un litro y medio o dos de agua al día, son suficientes para mantener un cuerpo y una mente sana.

-¿Cómo afecta esto a la psique?

-El cerebro humano es la máquina más sofisticada que uno se puede imaginar. Está compuesto de más de 100.000 millones de células nerviosas y cada una de ellas forma 10.000 conexiones con otras neuronas. Procesa unos 400.000 millones de bits de información por segundo y por nuestra mente cada día pasan alrededor de 60.000 pensamientos. De estos, el 95% de ellos se repiten día tras día (los tengo que) y el 80% son pensamientos negativos. Además, según un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el ser humano puede cambiar de opinión 14 veces en 3 décimas de segundo. Así pues, la salud se ve afectada completamente por nuestra forma de pensar, por lo que oímos y por nuestro inagotable diálogo interno. Por eso debemos silenciar nuestra mente con técnicas como la meditación, los mantras tibetanos, la risoterapia o el Mindfullness, para reponernos de tanto estrés mental y recuperar la salud.

-¿Cuál sería la receta ideal para mantenerse al margen de esto?

-La receta ideal para vivir y mantenerse al margen de los dictados de la sociedad en cuanto a lo que está de moda es saber quién eres, cuáles son tus talentos y cuál es tu propósito o tu misión en la vida. Si tienes eso claro, lo que los demás consideren, como a la moda, hermoso o necesario para ser igual que los demás, a ti te va a dar igual, porque tú irás a lo tuyo, a realizarte.